lunes, 30 de septiembre de 2013

Gravity.

Buena noche de lunes parcialmente nublado. Empecemos la semana bien, nada mejor que esta presentación, de las mejores que tiene John Mayer. Les pongo la letra, increíble composición.



Gravity is working against me
And gravity wants to bring me down

Oh I'll never know what makes this man
With all the love that his heart can stand
Dream of ways to throw it all away

Oh, gravity is working against me
And gravity wants to bring me down

[2x]
Oh twice as much ain't twice as good
And can't sustain like one half could
It's wanting more
That's gonna send me to my knees

Oh gravity, stay the hell away from me
And gravity has taken better men than me (now how can that be?)

Just keep me where the light is
Just keep me where the light is
Just keep me where the light is
C'mon keep me where the light is
C'mon keep me where the light is
C'mon keep me where keep me where the light is




miércoles, 25 de septiembre de 2013

How I Met Your Mother

Buen miércoles, mitad de semana. Les comparto mi emoción porque el lunes se estrenó la última temporada de mi serie favorita, "How I Met Your Mother".



domingo, 22 de septiembre de 2013

Aunque bien sé que no me extrañas.

Hola, bonito domingo (para mí no tanto después de un sábado sin internet). Quiero compartirles uno de mis poemas favoritos de este gran poeta, Rubén Bonifaz Nuño. Bonito día.



Aunque bien sé que no me extrañas,
aunque tengo la razón, me acuerdo:
el cáncer terminó; te ausentas
por todo lo mal que supe amarte.
Ya fui desventurado cuando
estuviste aquí, y en el momento
donde te vas, me desventuro.
La sola ventaja de estar ciego
es acaso no poder mirarte.
Ya morir sin arrepentimiento
es mi esperanza, y te lo digo
porque al fin te conozco;
que si he pedido muchas cosas,
pude pagar con sobreprecio
las pocas que me fueron dadas.
Mientras más mal te portas, mucho
más te voy queriendo, y porque espero
menos, me injurio y te acrecientas.
Así tuvo que ser: de tanto
que te procuré, me aborreciste;
tan sólo pesares te he dejado.
Raspaduras de celos, dudas
que no opacaron la certeza
de cuanto en ti me desolaba.
Tú, como si nada, te diviertes;
pero entristécete:
si todos sabrán que estoy quemado,
ninguno sabrá que por tus llamas.
Vete como de veras; pierde
el número atroz de este teléfono,
la dirección que no aprendiste,
aquel corazón tan despistado.
Igual sigue siendo todo; nadie
hay como tú, por mi fortuna;
pero a nadie como tú he llegado.
En el agua escrito y en el viento
quedó el amor perpetuo. Sombras.
Y me quemo, y de mejor violencia
-ay, mamá- te alumbro al apagarme.
Ya te conozco, ya obligado
soy a bien quererte y despreciarme.
Pero no, porque me da vergüenza;
pero sí, porque me estoy muriendo
sin voluntad ni penitencia.
Y por todo: porque no quisiste
permanecer, porque me olvidas,
porque me voy tristeando, gracias
te doy. Y por andar de noche.




jueves, 19 de septiembre de 2013

Noche de música.

Hay canciones que no puedes sacarte de la cabeza o tal vez alguna persona que no puedes olvidar. Con este hombre, me pasan las dos. Les dejo el link, disfruten.






miércoles, 18 de septiembre de 2013

Confesión #1


Somos extremistas, nos gusta sentir el infierno y el cielo de vez en cuando. Hay personas que causan dentro de nosotros esa sensación de alegría, dependencia, su sonrisa es una simple acción-reacción para cualquier estímulo de nuestro cuerpo. Aparecen en la habitación y de repente todo se vuelve luz, esa persona se vuelve nuestro cielo. Cielo que nos hace volar, sentirnos infinitos, creer en todo lo que parece imposible. 
Su boca, por ejemplo. Transformaba mis malestares en beneficios porque sabía que con sus besos me cura.  
Sus ojos. Era inevitable que sonriera cada vez que ellos me miraban, sé que él sabía que era mío.
Su aroma. En su ausencia lo único que quería era regresar a ese momento en que su fragancia inundaba mis sentidos y me hacía agradecerle mi felicidad.
Su piel, mi favorita de entre todas por esa calidez que le otorgaba a mi alma, su textura que enamoraba a mis manos.
Su sonrisa, la encargada de poner mi mundo de cabeza porque no había luz más brillante e hipnotizaste que la que irradiaba cuando lo veía sonreír.
Su cabello. Mis manos se encargaron de conocerlo bien en la pasión y en cada momento junto a él.
Sus manos, que acariciaban cada parte de mi esencia y me garantizaba que, por lo menos ese día, todo estaría bien.
Por otro lado, para todos nos es igual de atractivo el infierno. Lo prohibido, lo imposible, lo tentador que ganaba en cada duelo de la razón. Es un dolor que satisface, da placer en niveles lógicamente incomprensibles. Esas cosas que nos hacen sentir el ardor más grande en la herida más abierta.
Como su boca, por decir algo. Sé que la besa a ella pero esa esperanza de que me preste unos cuantos besos me mantiene ahí y me encanta.
Sus ojos. Su mirada ausente me cautiva y me hace desear estar entre sus pensamientos aunque el deseo no sea más que utópico.
Su aroma. Lo único que me trae son recuerdos que siguen aquí porque sólo así puedo mantenerlo conmigo.
Su piel. Cualquier roce causaba escalofríos que traían consigo el dolor de saber que su piel ya no estaría alrededor de mí.
Su sonrisa. Un amable recordatorio de todo lo que alguna vez amé ahora es todo lo que puede lastimarme.
Su cabello, enredado ahora entre los dedos de alguien más que aclama su nombre y a él como de su propiedad.
Sus manos, que me hacían odiar a cada persona que recibiera sus caricias, su amor.
A todo ser humano le gusta sentir el cielo y el infierno, los dos juntos, nunca uno sólo. Con él, yo tenía esos dos.